La Asociación Espírita Paz y Luz es una entidad sin ánimo de lucro que busca la difusión del Espiritismo tal como fue establecido desde su origen hace 154 años por el Espíritu de Verdad y Allan Kardec. Aportando en la expansión de la tercera revelación Cristiana sus OBJETIVOS como institución son el Aprendizaje y Aplicación del Evangelio del Maestro Jesús para la transformación interior del ser humano, brindando la atención espiritual fraterna a todo aquel que lo solicite. (La Intitución esta afiliada al Movimiento Espírita Mundial, y sigue todas sus directrices).

domingo, 4 de diciembre de 2011

AMOR LIBRE



Cada vez que una persona convida a otra a la comunión sexual, o que acepta de alguien una propuesta en este sentido, por afinidad y confianza, se establece entre los dos un circuito de energías por el cual los dos se alimentan psíquicamente de esas energías espirituales recíprocamente. "Vida y Sexo"

Es preciso que se reconozca que el hogar no es un establecimiento destinado a reproducir seres humanos en serie, sino un santuario-escuela, donde los padres deben asegurar como creadores de nobles caracteres, inculcando en los hijos, a la vez que el amor a Dios, una vivencia sana, modelada en los principios de la Moral y de la Justicia, de modo que se vuelvan elementos útiles así mismos, a la familia y a la sociedad. "Leyes Morales Rodolfo Calligares"

domingo, 20 de noviembre de 2011

SEMBRADOR DE LUZ


El verdadero hombre de bien es el que practica la ley de justicia, de amor y de caridad en su más grande pureza. Si pregunta a su conciencia sobre sus propios actos, mira si ha violado esta ley; si no ha hecho daño, si ha hecho todo el bien "que ha podido", si ha despreciado voluntariamente alguna ocasión de ser útil, si alguien tiene quejas contra él; en fin, si ha hecho a otro lo que hubiera querido que hicieran por él.
Tiene fe en Dios, en su voluntad, en su justicia y en su sabiduría; sabe que nada sucede sin su permiso, y se somete en todas las cosas a su voluntad.
Tiene fe en el porvenir; por esto coloca los bienes espirituales sobre los temporales.
Sabe que todas las vicisitudes de la vida, todos los dolores, todos los desengaños, son pruebas o expiaciones y las acepta sin murmurar.
El hombre penetrado del sentimiento de caridad y de amor al prójimo hace bien por hacer bien, sin esperanza de recompensa; devuelve bien por mal, toma la defensa del débil contra el fuerte, y sacrifica siempre su interés a la justicia.
Encuentra su satisfacción en los beneficios que hace, en los servicios que presta, en las elicidades que reparte, en las lágrimas que enjuga y en los consuelos que da a los afligidos. Su primer impulso es pensar en los otros antes que pensar en sí, buscar el interés de los otros antes que el suyo propio. El egoísta, al contrario, calcula los provechos y las pérdidas de toda acción generosa.
Es bueno, humano y benévolo para con todo el mundo, sin excepción "de razas ni de creencias", porque mira a todos los hombres como hermanos.

Respeta en los demás todas las convicciones sinceras, y no anatematiza a los que no piensan como él.
En todas las circunstancias la caridad es su guía; dice que el que causa perjuicio a otro con palabras malévolas, que hiere la susceptibilidad de otro por su orgullo y desdén, que no retrocede ante la idea de causar una pena, una contrariedad, aun cuando sea ligera, pudiendo evitarlo, falta al deber de amor al prójimo y no merece la clemencia del Señor.
No tiene odio, ni rencor, ni deseo de venganza; a ejemplo de Jesús, perdona y olvida las ofensas y sólo se acuerda de los beneficios; porque sabe que él será perdonado, así como él mismo habrá perdonado.
Es indulgente para con las debididades de otro; porque sabe que él mismo necesita de Indulgencia y se acuerda de aquellas palabras de Cristo: "Que el que esté sin pecado arroje la primera piedra".

VAMPIRISMO

SINTONIA HIPNOTICA


ORIGEN DE LOS ESPIRITUS

http://www.slideshare.net/analobello/origen-y-naturaleza-de-espiritus

Decimos que los Espíritus son inmateriales porque su esencia difiere de cuanto conocemos con el nombre de materia. Un pueblo de ciegos no dispondría de términos para expresar la luz y sus efectos. El que es ciego de nacimiento cree tener todas las percepciones mediante el oído, el olfato, el gusto y el tacto.
No comprende las ideas que le daría el sentido de que carece. Así también, en lo que concierne a la esencia de los seres suprahumanos, somos nosotros verdaderos ciegos. Sólo podemos definirlos mediante comparaciones siempre imperfectas, o esforzando nuestra imaginación.

VOLVER A NACER


La reencarnación formaba parte de los dogmas judáicos, bajo el nombre de resurrección; sólo los saduceos, que pensaban que todo concluía con la muerte, no creían en ella. Las ideas de los judíos en este punto, como en muchos otros, no estaban claramente definidas, porque sólo tenían nociones vagas e incompletas sobre el alma y sus lazos con el cuerpo. Creían que un hombre que había vivido podía volver a vivir, sin explicarse con precisión la manera cómo esto podía suceder; designaban con la palabra resurrección, lo que el Espiritismo llama más juiciosamente reencarnación. En efecto, la resurrección supone la vuelta a la vida al cuerpo que está muerto, lo que la ciencia demuestra ser materialmente imposible, sobre todo cuando los elementos de su cuerpo están dispersos y absortos después de mucho tiempo; la reencarnación es la vuelta del alma o del espíritu a la vida corporal, pero en otro cuerpo nuevamente formado para él y que nada tiene de común con el antiguo.